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REVISTA

BALLET "LA BELLA DURMIENTE"

El Teatro Segura celebra cien años
El Ballet Municipal de Lima está de fiesta al celebrarse cien años de la creación del Teatro Segura y nos invita a disfrutar de este clásico de la danza con una fastuosa puesta en escena. "La Bella Durmiente" impone en su dulce historia la mítica disyuntiva entre el gozo que proporciona un mundo idílico, y las feroces fauces de aquel destino terrible nacido de una maldición.
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BALLET 'LA BELLA DURMIENTE'

Zapatillas de punta, cintas, tiaras, vestuario, maquillaje, a escena... Nada tiene menos importancia, el ballet lo exige todo, lo necesita todo. De pronto el escenario es invadido por frágiles siluetas, princesas extraídas como por un embrujo de algún lugar remoto, perdido. Príncipes valientes buscando el desenlace de amor o desamor.

 

La perfección de sus cuerpos y formas no dejan asomar al animal tenaz que habita en ellos, no deja que asome la cabeza. Difícilmente al observar un esfuerzo coreográfico de esta magnitud alcanzamos a calcular la energía desplegada, a imaginar las interminables horas de ensayo, y el encadenamiento vital entre cuerpo, mente y corazón.

 

INTELIGENCIA CORPORAL

 

La condición básica para la danza es poseer un cuerpo inteligente, así le llaman los entendidos al reconocimiento del propio cuerpo. El ballet exige que el bailarín descubra su inteligencia corporal, que encuentre el camino del equilibrio para descubrir su propio movimiento. Si bien la base es la técnica, la formación rigurosa va acompañada de la evolución emocional de la expresión.

 

La capacidad de transformar un rostro, pies, manos comunes, con torpes y cotidianos modos, en figuras visuales, coreografías complejas y al mismo tiempo emitir la sensación exacta, sin exagerar en el mensaje, es el reto. El desafío constante de la exactitud. Un ballet que no busca la dramatización de la historia sino el lenguaje nuevo, el dinamismo hecho ritmo pasando por esa inteligencia particular.

 

El cuerpo del bailarín aprende con los años a corregirse solo, reacciona satisfactoriamente a la disciplina que la danza impone para que las órdenes físicas fluyan sin resistencia. El enigma de la danza será con los siglos el mismo, lograr que parezca tan natural aquello que no lo es. La técnica del ballet se ha desarrollado de las danzas formales de la corte, que eran poco más que una manera elegante de caminar, al virtuosismo que hoy en día vemos.

 

El movimiento natural del hombre deriva en caminar, con cierta cadencia y ritmo, es verdad, sin embargo el bailar implica destrezas y artilugios nuevos, diferentes; forzados hasta cierto punto con el objetivo de extremar la posibilidad del movimiento mismo, la belleza misma. Los años de formación y vida que un bailarín requiere para explotar su potencial oscilan entre diez y doce, empezando de niño hasta terminar la adolescencia. Pero todos saben que una ejecución perfecta se logra en el tiempo, se construye de a pocos.

 

Cuando el balance entre técnica y sensibilidad confluye en un mismo cuerpo, el bailarín halla su propio eje, trasciende la pauta coreográfica, y un espíritu auténtico destaca, alcanzando la libertad soñada: Aquella que no fija la energía en el esfuerzo sino en el movimiento que construye el placer. Es allí cuando sentarse en una butaca a ver una obra de ballet resulta una experiencia emotiva y vital. La danza puede darte todo, pero solo si le das tu cien por ciento. No existe entrega a medias.

 

UNA BELLEZA DORMIDA

 

"La Bella Durmiente" fue considerada por Nureyev, el mejor bailarín de la historia según los críticos, "el ballet de los ballets", gracias a la brillantez lograda representa con extrema fidelidad el lenguaje "noble" de la danza clásica.

 

La Bella Aurora es encantada por el Hada Carabosse el día de su Bautizo por haber sido excluida de la celebración, cuento infaltable en las bibliotecas infantiles, escrito por Charles Perrault, escritor francés que regalara al mundo piezas como el Gato con Botas y la Gata Blanca, Caperucita Roja y el Lobo, Cenicienta y el príncipe Fortuna, el Pájaro Azul y la princesa Fiorina.

 

El argumento para la pieza en danza es similar al cuento tradicionalmente popularizado por Walt Disney, personajes que en la versión animada fueron modificados o erradicados, en el ballet son rescatados del olvido. Las Hadas De las Lilas, De la Fuente de Cristal, Del Claro del Bosque, Del Canto de los Pájaros, De la Montaña Nevada, entre otras, ofrecen a la inocente princesa dones como la belleza, la generosidad, el encanto y la bondad.

 

Obsequios necesarios para una princesa de cuento predestinada a iluminar un reino, la polémica, que nunca falta, surgió cuando se observó en la historia original de Charles Perrault cierto atisbo de machismo, ya que a Aurora no se le añade el don de la "inteligencia". Anécdota que con el paso de las décadas resulta curiosa y poco relevante, si consideramos que la inteligencia está implícita en la naturaleza de una niña, más no así la bondad o la misma belleza.

 

El Haba Carabosse regala a la princesa un huso y advierte que un día Aurora se pinchará un dedo y morirá. Maldición que enfrenta al Rey Florestán, padre de la niña, al destino inesperado, a la agonía siniestra de no saber qué le deparará a su pequeña hija. Un clásico de la literatura que encierra la eterna dicotomía entre el control y el destino. Nadie puede contra el futuro, lo que ha de ser será.

 

Los reyes en su desesperación piden ayuda a las Hadas, siendo el Hada de las Lilas la encargada de contrarrestar el maleficio, un beso de amor verdadero sacará a la princesa de su sueño, que no será la muerte, sino un profundo descanso que duraría cien años. Como el destino no tiene favoritos, la Princesa se pincha el dedo y espera en su dulce reposo la llegada de aquel príncipe dispuesto a despertarla.

 

EL TEATRO SEGURA NO DORMÍA

 

Dicen que las coincidencias no existen, que nada es casualidad. El Teatro Manuel Ascencio Segura cumple cien años de existencia, y el Ballet Municipal de Lima, dirigido por la Maestra Lucy Telge, nos ha traído esta maravillosa obra, poniéndonos en el ruedo una notable analogía. Los cien años de Aurora en el paraíso de los sueños ven su amanecer en un beso cálido de amor, fabula o realidad, el Teatro Segura podría internar a este personaje: Lo que hasta hoy ha existido en él, es solo sueño comparado a la aventura que está por comenzar.

 

Siempre se puede esperar lo mejor, aquello que despertará la emoción de más espectadores, de más niños que lleguen al teatro por primera vez y escuchen la música que Tchaikovsky escribió para "La Bella Durmiente", una arquitectura musical que acaricia el oído, que confronta el bien y el mal con matices melódicos. Un lujo que deseamos muchos tengan, muchos disfruten.

 

"La Bella Durmiente" terminó en fiesta y boda, en la feliz conclusión que Marius Petipa, maestro francés creador de la pieza escénica, imprimió de personalidad en 1890. Recreando la trama muda, silenciosa de la obra con el cuerpo del bailarín transformado en formas geométricas que evidencian su magnitud. Reemplazar la fuerza de la palabra con formas visuales nacidas del cuerpo, de las extremidades, del abdomen, no es fácil. Hallar ese mecanismo que funcione para decir sin emitir sonido es cosa de magia.

 

La oferta cultural es amplia y vasta, nadie queda fuera, nadie está excluido. Un Teatro Segura que hasta hace unos días albergó con rotundo éxito al KIT KAT Club en Cabaret, hoy acoge al Príncipe Desiré y su amada Aurora.

 

LA COMPAÑÍA

 

Durante mucho tiempo mantuve una discrepancia muy personal con la danza clásica, aquel que especta no puede comprender la dimensión del sacrificio, de la aparente tiranía con el cuerpo. Tiranía que apasiona a quien la vive, tiranía que supone felicidad. Tiranía que no es tiranía para los más de cincuenta integrantes de la Compañía del Ballet Municipal de Lima, jóvenes y experimentados bailarines que todos los días cumplen con la rigurosidad que la danza exige. Largas jornadas que buscan esa exactitud en el movimiento, la complicidad entre la música y su propia música.

 

Bajo la atenta mirada del Maestro Mikhail Koukharev, Profesor del Teatro Bolchoi de Moscú, las coreografías son pautadas y ensayadas durante dos meses antes de cada temporada. Una disciplina que no perdona equivocación, ya que la calidad del Ballet Municipal de Lima debe estar garantizada.

 

Bailarines peruanos alternan con profesionales argentinos, colombianos, cubanos, uruguayos con la finalidad de enriquecer la danza y retroalimentarse con la inventiva del otro. En esta oportunidad "La Bella Durmiente" contará con la participación del bailarín invitado del Ballet de Moscú, Kirill Zarietskiy, en el rol principal.

 

Convivencia necesaria para el desarrollo y estímulo de la compañía, abriendo sus fronteras artísticas sin importar el lenguaje o la diferencia. La danza hermana porque el idioma es el mismo, el instrumento es único: El cuerpo.

 

Un montaje cuidado al máximo durante el prólogo y los dos actos que forman la obra,  juegos de luces, más de cincuenta bailarines en escena cambiando de vestuario tres veces cada uno, escenografías diseñadas según los estándares de los Ballets más conocidos, ofreciendo así más de dos horas de espectáculo enternecedor y lleno de talento. Las Primeras Bailarinas Patricia Cano, Diana Silva, Fátima Rizo Patrón, Rona Azaña serán Aurora,  y en el rol del Príncipe Desiré alternaran los Primeros Bailarines peruanos Miguel Burgos, Antonino Risica y el colombiano Bryan Ruiz.

 

DANZA PARA TODOS

 

El Ballet Municipal de Lima, en sus 26 años de activa presencia cultural, busca desde hace un tiempo desmitificar aquella letanía absurda que reza que el ballet es elitista y excluyente. Nada más lejos de la verdad, con precios que van desde los veinte soles demuestran que el arte es para todos, sin excepción alguna. A pesar de ello, es indudable que existe un prejuicio creado y afincado en el público respecto a la identidad del ballet como producto de consumo cultural masivo.

 

Por eso la Compañía, en un esfuerzo conjunto con Municipalidades y autoridades, sostienen el programa de proyección social "Ballet en Conos", con la finalidad de llevar, sin prejuicio de por medio,  el ballet a la comunidad. No se puede consumir lo desconocido. La educación empieza por casa, nadie te enseña a observar, a apreciar, es un proceso evolutivo también. Quien estuvo en contacto con el arte valorará aquello que el arte promueve en la sociedad.

 

De forma gratuita se ha desarrollado este concepto de acercamiento que busca romper las barreras existentes y las resistencias sociales. En Plazas se monta un escenario y se bailan extractos de repertorios clásicos. "La Bella Durmiente" fue llevada hace unas semanas a San Juan de Lurigancho con amplia aceptación del público. La idea es contagiar de distintas maneras una sensibilidad hacia la creación, venga de donde venga, aplaudidas serán las iniciativas que exploren otros rumbos para dejar nuevos rastros.
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