
Durante una emergencia, tener agua, condiciones adecuadas de saneamiento e higiene es fundamental para proteger la salud de la población y garantizar una atención oportuna. Por ello, el Ministerio de Salud (Minsa), a través de la Dirección General de Gestión del Riesgo de Desastres y Defensa Nacional en Salud (Digerd), inició el Curso de Formación en Agua, Saneamiento e Higiene (WASH por sus siglas en inglés), orientado al fortalecimiento del Equipo Médico de Emergencia (Emergency Medical Team) Tipo 1 fijo, en las instalaciones de la Escuela de Comando.
Esta capacitación reúne, además de los equipos técnicos de la Digerd, al personal la Dirección General de Salud Ambiental e Inocuidad Alimentaria (Digesa), las Diris Lima Norte, Centro y Sur, EsSalud, así como las sanidades de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, quienes reforzarán sus conocimientos en el abastecimiento de agua segura, saneamiento, higiene, gestión de residuos, control de vectores y limpieza ambiental, componentes esenciales para una intervención organizada y eficaz ante emergencias y desastres.
El curso, que se desarrollará hasta el 29 de mayo, cuenta con acompañamiento técnico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la participación del instructor Andrés Sanz Millán, proveniente de España, como parte del proceso de preparación alineado a estándares internacionales para equipos de respuesta.
La directora general de Digerd, Dra. Fanny Ortiz, destacó la importancia de seguir fortaleciendo la preparación de los equipos de respuesta ante emergencias pues “tener agua, saneamiento e higiene es fundamental para que los equipos médicos en una emergencia tengan las competencias necesarias para responder de manera segura y oportuna ante una situación de urgencia, protegiendo la salud de la población y del personal que interviene”, señaló.
Con el desarrollo de este taller, el Ministerio de Salud reafirma su compromiso con la mejora continua de sus capacidades de respuesta ante desastres. La preparación técnica del personal y la adopción de los estándares globales WASH no solo aseguran una atención médica de calidad, sino que consolidan un sistema de salud pública más resiliente, capaz de proteger la vida y el bienestar de la ciudadanía frente a cualquier situación adversa.