
Son contundentes bocaditos fritos, rellenos de guisantes, del recetario marroquí. Receta para 6 personas.
En una cazuela mediana, eche los guisantes secos en agua. Llévelos a ebullición, reduzca el fuego, tape la cazuela y deje que se cuezan a fuego lento hasta que estén tiernos, de 35 a 45 minutos. Escurra los guisantes y resérvelos.
Ponga las patatas a hervir con 1 cucharadita de sal hasta que estén tiernas. Escúrralas y haga un puré con ellas.Mientras, prepare la masa. Mezcle la harina y la sal en un bol de tamaño mediano. Haga un agujero en el centro y añada el yogur y el aceite de colza. Amase bien los hasta que formen una bola.Vierta la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y trabájela hasta que forme una pasta suave, unos 2 ó 3 minutos. Tape la masa y resérvela durante 30 minutos.
Caliente 1 cucharada de aceite en una sartén gruesa. Eche las cebollas y deje que se frían, removiendo con frecuencia, hasta que estén transparentes. Añada el jengibre y siga removiendo otro minuto. Añada el cilantro, el garam masala y la sal y siga removiendo durante otro medio minuto más. Eche las patatas y los guisantes y mezcle bien. Reserve el relleno.Sobre una superficie ligeramente enharinada, extienda la masa en un rectángulo de unos 30 x 45 cm. Corte la masa en cuadrados de 7 cm.
Ponga una cucharada escasa de relleno en cada cuadrado. Utilizando los dedos, humedezca los bordes de la masa con agua y doble la masa por la mitad en diagonal para formar un triángulo. Presione con fuerza los bordes para que el relleno no se salga.
Caliente 1 cucharada de aceite en una sartén gruesa hasta que esté caliente pero no humeando, entre 175 y 190°C. Fría las samosas hasta que estén doradas y déles la vuelta. Escurra las samosas sobre papel de cocina y manténgalas calientes.