
Una complicada preparación, antecede a la tradicionalidad de este plato asopado andaluz de la provincia de Jaén. Para 4 personas.
Poner la harina en un cuenco y echar sal y agua en el centro, trabajarla con las manos hasta obtener una masa fina.
Estirarla con el rodillo hasta dejarla fina y esperar un rato para que se seque un poco.
Poner las almejas en agua con sal para que suelten la arena.
Pelar y picar la cebolla, el tomate y los ajos; remojar el pimiento.
Rehogar en el aceite el ajo, la cebolla, el tomate y la pulpa del pimiento.
Retirar del fuego y añadir el pimentón, remover con una cuchara de madera.
Añadir el bacalao desalado, limpio de espinas y pieles, y picado.
Poner el el mortero la pimienta, el azafrán, unas hojas de hierbabuena seca y perejil;
Majarlo y añadir a la cacerola.
Agregar 1 litro de agua y volver a poner la cazuela al fuego.
Cuando hierva, tomar porciones de la masa con la mano y echarlas en el caldo;
Dejar que los andrajos cuezan hasta que estén tiernos.
Antes de terminar la cocción, añadir las almejas y rectificar la sazón.