
Son parte de una variedad de tacos, muy tradicionales en la cocina mexicana.
- 1 kg de carne de cerdo, por ejemplo de falda
- 1 cebolla picada
- 1 cabeza de ajos partida por la mitad
- ½ cucharadita de comino molido
- 2 cubitos de caldo de carne
- 2 hojas de laurel
- aceite vegetal, para freír
- sal y pimienta
- tiras de chile fresco, para adornar
para servir:
- arroz cocido
- frijoles refritos:
225 g de frijoles pintos secos, remojados la víspera y escurridos
2 cebollas, 1 cortada en cuatros y la otra picada
1 hoja de laurel picada y otra entera
1 ramita de tomillo fresco
1 chile rojo seco, por ejemplo ancho
3 cucharadas de aceite de oliva
2 cucharaditas de comino molido
85 g de cheddar rallado (opcional)
- salsa de su elección
1- Ponga la carne en una cazuela de base gruesa con la cebolla, el ajo, el comino, los cubitos de caldo y el laurel. Añada suficiente agua para cubrirlo todo. Llévelo a ebullición, y después baje la temperatura al mínimo. Espume el caldo.
2- Siga cociéndolo unas 2 horas, hasta que la carne esté tierna. Retire la cazuela del fuego y deje enfriar la carne en el caldo.
3- Saque la carne de la cazuela y quítele la grasa que pueda tener (puede freírla por separado para preparar chicharrones). Córtela en trocitos y salpimiéntela. Reserve 300 ml del caldo de cocción.
4- Dore la carne en una sartén de base gruesa durante 15 minutos, para que suelte la grasa. Vierta el caldo reservando y déjelo reducir. Siga cociendo la carne otros 15 minutos, tapando la sartén para evitar salpicaduras y dándole la vuelta de vez en cuando.
5- Pase la carne a una fuente de servir, adórnela con las tiras de chile y sírvala con arroz, frijoles refritos y salsa.