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REDES SOCIALES
Domingo 29 de julio 2012

¿Qué es la germinación?

Si nos despertamos cansados y confusos cada mañana, sin ninguna causa objetiva, posiblemente estamos durmiendo sobre un punto geopatógeno, un nudo energético donde se cruzan redes geomagnéticas y otras geopatías.
¿Qué es la germinación?
Foto: laeco.net

La existencia de una red global ya era conocida de los antiguos y se refleja en el trazado arquitectónico de ciudades, palacios y catedrales. A partir de las investigaciones de Peyre, el Dr. Ernest Hartmann en los años 50 plantea que la Tierra se encuentra cubierta por retículas o mallas geomagnéticas. La más conocida es la red global, llamada red Hartmann, o red H, que está constituida por bandas de orientación magnética N-S y E-O, como muros invisibles de unos 20 cm. de espesor. Con una separación de 2,50 metros para las líneas E-O y unos 2 metros para las N-S, dibujan un rectángulo entre líneas denominado zona neutra.

Estas dimensiones disminuyen hacia los polos y aumentan hacia el ecuador, donde pueden alcanzar más de 3,50 metros.

Su trazado regular se altera por anomalías geológicas del terreno o por aparatos con campos eléctricos intensos. También se ven influenciadas por las estaciones, los fenómenos meteorológicos, las fases de la Luna, los eclipses y la actividad solar. La red H se ha detectado tanto en minas profundas como en los edificios altos, como la torre Eiffel.

PUNTOS GEOPATÓGENOS
Llamados “puntos cáncer” en Geobiología, estos puntos geopatógenos son lugares que deben ser evitados como lugar de descanso o estancia prolongada, en especial la cama. Aunque la intensidad energética de las redes geobiológicas es muy débil, la exposición habitual puede ser nociva para las personas a largo plazo.

Su presencia distorsiona las constantes geofísicas del terreno (campo magnético, campo eléctrico, ionización del aire, emisiones de radiación gamma, etc.). La red de Hartmann no tiene por el momento validación científica, dado que no es medible por los aparatos técnicos disponibles. Sin embargo su existencia real se puede verificar por sus efectos biológicos y situarse en su vertical puede ser nocivo a largo plazo, ya que puede afectar al sistema inmunitario de las personas.
Según el doctor Hartmann, la exposición crónica a una zona geopatógena puede ser responsable del 60% de las enfermedades y del 80% de los casos de cáncer. Las consecuencias de la situación de la cama sobre una línea H son leves, puede producir estrés, insomnio o pesadillas.

Pero la ubicación sobre un cruce H es más grave, y la nocividad de un nudo Hartmann se intensifica cuando coincide con otras geopatías, como fallas, corrientes de agua y otras anomalías del subsuelo; entonces es cuando lo llamamos punto cáncer. Las patologías más frecuentes son de carácter desvitalizante, como agotamiento crónico, astenia, depresión y a largo plazo enfermedades degenerativas.

También se ve perjudicada la conservación de los alimentos y los vinos pueden alterarse si están ubicados en zona geopatógena. Como contraste, estos puntos geopatógenos son preferidos por gatos, serpientes o murciélagos, y son elegidos con frecuencia para hacer su nido por hormigas, abejas y otros insectos.

OTRAS REDES GEOMAGNÉTICAS
La red H se inscribe armónicamente dentro de una gran retícula fractal, pues se superpone a la red descubierta por Peyre, con malla de 4-5 metros, y esta a su vez coincide con la red de Kunne, más intensa aún, cuya malla de 35- 40 metros equivale a 7 mallas de Peyre. En los años 80, el físico Lucien Romany, director del Laboratorio Eiffel, encuentra una malla con intervalos de 1,50 metros, que aparece como una resonancia armónica de la Red H, posiblemente intensificada por la contaminación electromagnética.

También se ha detectado una red de diagonal o “Red Curry” por parte de otro médico alemán, Manfred Curry, que descubrió la existencia de bandas de radiaciones de menor intensidad, a intervalos de unos 8 metros, pero orientadas a 45 grados con los meridianos.

La intensidad y anchura de estas líneas geomagnéticas se duplica con el canto del gallo en la madrugada y es multiplicada por tres en luna llena. Las variaciones de la red H permiten prever 24 horas antes un frente de bajas presiones, dado que la radiación se intensifica, y 12 horas antes de desencadenarse un terremoto las bandas se ensanchan hasta ocupar casi toda la zona neutra, lo que puede ser detectado por el ganado y los animals silvestres, que se ponen a salvo.

EL BUEN SITIO
La ubicación correcta de la cama o puesto de trabajo debe ser en una casa sana, construida de acuerdo con la bioconstrucción y por supuesto dentro de la zona neutral de la Red H, con la cabecera orientada al Norte y fuera de cualquier geopatía. No debemos olvidar, además, que pueden existir otros riesgos ambientales dentro de nuestra casa, como el gas radón, el amianto y otros materials tóxicos, o los campos electromagnéticos generados por la tecnología.

Si no podemos ubicarnos en el Buen Sitio, algunos autores sugieren neutralizar las redes geomagnéticas mediante la geopuntura, o sea, clavando varillas de cobre en los nodos más activos. Dado que no hemos podido comprobar su eficacia a largo plazo, preferimos usar pantallas geomagnéticas, a base de una malla de cobre con fibra de carbono superpuesta a una fina lámina de nitrato de plata, que nos protegerán eficazmente de todo tipo de geopatías (Extraído del artículo de Carlos Requejo para la revista Laeco.net).

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