
Lima, junio de 2026.- El Perú se consolidó como el primer país de América Latina y el Caribe en presentar ante las Naciones Unidas (ONU) el programa Tuki Wasi bajo un enfoque cooperativo. Esta iniciativa impulsa de forma directa la reducción de emisiones de carbono a través de la implementación de tecnologías limpias en zonas vulnerables, contribuyendo de manera activa a la mitigación del cambio climático global y elevando el bienestar de las poblaciones del sector rural.
Este logro internacional no solo eleva el perfil ambiental del país, sino que fortalece significativamente la participación peruana en los mercados y mecanismos globales de cooperación climática. Gracias a este esquema, las reducciones de gases de efecto invernadero (GEI) logradas por el proyecto podrán ser reconocidas y transferidas formalmente, cumpliendo con los más rigurosos estándares internacionales de transparencia, trazabilidad e integridad ambiental.
Un aspecto técnico fundamental es que Tuki Wasi representa la primera iniciativa inscrita de manera oficial en el Registro Nacional de Medidas de Mitigación (Renami). Esta plataforma, desarrollada y administrada por el Ministerio del Ambiente (Minam), funciona como la herramienta oficial del Estado peruano para el monitoreo, reporte y verificación de todas las acciones públicas y privadas destinadas a recortar la huella de carbono a nivel nacional.
El verdadero valor de la propuesta radica en su capacidad para unificar la conservación ecológica con el desarrollo humano. La implementación de estas tecnologías disminuye drásticamente la contaminación intradomiciliaria al evitar la acumulación de humo tóxico en los hogares, un factor crítico que impacta de forma directa en la salud de mujeres, niños y adultos mayores en las regiones del interior.
“Este hito demuestra que es posible enfrentar el cambio climático generando, al mismo tiempo, beneficios concretos para las personas. El programa Tuki Wasi mejora la salud de las familias, contribuye a la conservación de nuestros bosques y posiciona al Perú como un referente regional en la implementación de mecanismos innovadores de cooperación climática”, destacó Jessica Moscoso, directora general de Cambio Climático y Desertificación del Minam.
La ejecución del proyecto contempla una meta clara: la instalación progresiva de más de 60 mil cocinas mejoradas en sectores rurales de Cajamarca, Huánuco, La Libertad, Lambayeque y Piura. Con el despliegue de esta infraestructura, el equipo técnico proyecta mitigar la emisión de hasta 726 mil toneladas de dióxido de carbono equivalente (tCO?eq) hacia el año 2030, aliviando simultáneamente la presión de tala sobre los bosques locales que proveen leña.
Este despliegue forma parte de los compromisos asumidos en el acuerdo bilateral de financiamiento climático suscrito entre el Perú y Suiza en octubre de 2020. Dicho tratado internacional fue diseñado específicamente para cofinanciar proyectos de alta calidad que generen mutuos beneficios ambientales, sentando un precedente clave de cómo la inversión extranjera puede alinearse con las metas sociales de las naciones en desarrollo.
A través de esta destacada presentación en la ONU, las autoridades ambientales reafirman el compromiso del Estado con una acción climática transparente, medible y altamente descentralizada. Al priorizar soluciones tecnológicas de fácil adopción, el país no solo avanza firmemente hacia sus metas ambientales internacionales, sino que demuestra que la sostenibilidad empieza por transformar y proteger el entorno diario de las familias peruanas con menores recursos.