
Lima, 3 de octubre de 2026.- Los bosques húmedos de Huancavelica albergan una nueva especie para la ciencia. Un equipo de investigadores descubrió a la Gastrotheca amaru, una rana marsupial de particular coloración dorado-amarilla, dentro del Área de Conservación Regional Bosque Nublado Amaru-Huachocolpa-Chihuana, en la provincia de Tayacaja. El hallazgo científico fue publicado recientemente en la revista especializada Zootaxa.
El estudio fue llevado a cabo por Víctor J. Vargas, afiliado a la Asociación Pro Fauna Silvestre Ayacucho, la Colección Científica Pro Fauna Silvestre Ayacucho y el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor); Kevin Rivera, integrante de la misma asociación y colección; y Alessandro Catenazzi, investigador de la Universidad Internacional de Florida y del Instituto Peruano de Herpetología.
Características y nuevos registros biológicos
La nueva especie fue localizada a 2590 metros sobre el nivel del mar en la cuenca baja del Mantaro. Para confirmar su clasificación taxonómica, el equipo de biólogos analizó su morfología, patrones bioacústicos y material genético. Su distintivo tono dorado-amarillo y la combinación anatómica de su cabeza y hocico permitieron diferenciarla de otros especímenes del género Gastrotheca.
Además de este descubrimiento, la investigación permitió documentar por primera vez en el departamento de Huancavelica la presencia de dos especies de anfibios:
Hyloscirtus armatus: Anfibio cuya presencia amplía el rango geográfico conocido para la especie.
Rhinella leptoscelis: Especie que enriquece el inventario de la biodiversidad en los ecosistemas locales.
Conservación e investigación científica
El hallazgo demuestra el potencial ecológico de los bosques nublados de la región y la necesidad de sostener esfuerzos de protección ambiental. En este proceso, el Ministerio del Ambiente (Minam), a través del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), otorga asistencia técnica a los gobiernos regionales para consolidar el establecimiento de Áreas de Conservación Regional (ACR).
Este descubrimiento aporta información valiosa para orientar planes de monitoreo biológico y garantizar el resguardo de los hábitats críticos en la cuenca del Mantaro.