Londres.- A medida que se calienta la atmósfera, una idea antes considerada descabellada está circulando en las frustrantes conversaciones de Naciones Unidas para tratar de frenar el calentamiento global: la idea de manipular esa misma atmósfera, contaminar los cielos para protegerse del Sol, llenar los océanos con plancton para absorber los gases, o lo que sea.
A medida que los negociadores se han visto cada vez más desalentados en los últimos meses, organismos gubernamentales de Estados Unidos e Inglaterra reclamaron acelerar los estudios de la "geoingeniería". La red científica de la ONU decidió evaluar las opciones y una serie de investigaciones nuevas se iniciaron en Estados Unidos y otros países.
"El tabú se ha roto", dijo Paul Crutzen, científico atmosférico ganador del Premio Nobel, a la agencia The Associated Press.