
Un total de 22 personas murieron ahorcadas por hallarse culpables de tráfico ilícito de drogas, según informó un medio local.
Según el Iran Daily, las ejecuciones se produjeron el domingo en la prisión de Evin, en Teherán, y en Rajai Shahr, a las afueras de la capital.
“Tras los juicio contra 22 traficantes, el Tribunal Islámico Revolucionario les halló culpables en base a las pruebas existentes y les condenó a ser ejecutados”, señala.