
Meses después de ingresar a un centro de rehabilitación, Demi Lovato reveló que el hecho de abofetear a una bailarina significó "un punto de quiebre" en su vida aunque, resaltó, lo hizo por una sobrecarga laboral motivada por el estrés.
La exestrella de Disney Channel habló sin pelos en la lengua al respecto. "Fue un punto de quiebre para mí. Yo estaba cansada y fuera del país, y las cosas habían llegado hasta un punto que no estaba sana. Cuando estás en conciertos, cuando no comes (...) Tomé una decisión muy pobre y fui a tratamiento", reveló con pesar.
Asimismo, Lovato consideró que ingresar a un centro de ayuda fue importante, aunque -confesó- aún no termina el tratamiento.
"Asistir a rehabilitación fue la mejor decisión que he tomado y me salvó la vida. Yo no quería ir a tratamiento. Todavía no he terminado con mis problemas alimenticios", culminó en una larga entrevista la figura estadounidense.