
Explotó por lo que considera ofensivo al público, especialmente a los niños. Demi Lovato puede ser colega y amiga de Selena Gomez, pero mostró su rechazo por la imagen en que Justin Bieber le manosea los pechos.
El escándalo de la pareja, que sacudió desde temprano las redacciones de espectáculos, se engrandeció porque ocurrió durante un partido de hockey en Estados Unidos, el último fin de semana. Un importante evento.
Al consultada en las redes sociales como Facebook y Twitter, la estrella juvenil no ocultó su molestia, alegando que los artistas (en general) deben mantener el respeto a su público, que incluso los puede imitar.
"No puedo imaginarme en situaciones comprometedoras y que pongan en tela de juicio mi personalidad", expresó enérgicamente Lovato, tras lo cual recibió el respaldo de sus incondicionales. ¿Se olvidó sus polémicas?