
El joven cantante Justin Bieber decidió comprar una mansión en las colinas de Hollywood para compartirla con su novia Selena Gómez.
El cantante canadiense de 18 años, es el nuevo dueño de una lujosa mansión en Beverly Hills, con cinco habitaciones, gimnasio privado y sala de cine y que será su nidito de amor.
Pero, por ahora, Justin no puede mudarse, hasta que su antiguo dueño, Ashton Kutcher deje la impresionante casa que habitó desde que se separó de Demi Moore.