
De acuerdo a un grupo de científicos de la Universidad Karl von Ossietzky, Alemania, los conocidos “agujeros de gusano” (túneles en el espacio-tiempo) sí existen en la realidad, y serían grandes, estables y atravesables.
Según RT, estos lugares (llamados realmente Puentes de Einstein-Rosen) cuentan con entrada y salida, conectadas por un túnel donde cualquier contenido material puede viajar.
Creados por el Big Bang, estos agujeros ligarían puntos lejanos del universo y si bien en un principio eran pequeños, por la expansión del universo sus tamaños habrían crecido considerablemente.
“Para que un objeto como una nave espacial pueda atravesar el pasillo y la curvatura del espacio-tiempo en la entrada del agujero debe ser muy 'suave' o de lo contrario la nave podría ser desgarrada por la gravedad”, agregó uno de los especialistas que participó en la investigación.