
Es conocido que el cantante de pop Justin Bieber se perseguido por miles de fans adonde vaya. Cientos de chicas llorando, cantando y gritando en la puerta de sus hoteles, con la esperanza de conseguir un autógrafo, una foto o de que el chico de sus sueños caiga rendido ante ellas es común por donde vaya.
Pero esta vez, las ‘bieliebers’ llegaron muy lejos e hicieron que el cantante canadiense tenga que retirarse de su habitación de hotel por el acoso que vivía.
El fin de semana pasado, Bieber estaba alojado en el exclusivo hotel Langham en Londres. Todo estaba bajo control hasta que una de sus fans consiguió el número de su habitación. En pocos minutos las líneas telefónicas del hotel recibieron más de 2 mil llamadas y se colapsaron. El ídolo juvenil se agobió hasta tal punto que abandonó el lugar.