Manila.- La fiebre por el golf ha provocado una verdadera amenaza a la seguridad en Filipinas. Debido a que cada vez más agentes practican ese deporte durante su horario de trabajo, el gobierno ha emitido una restricción de su práctica para los fines de semana.
“He observado que algunos se toman la libertad de abandonar sus oficinas a cualquier hora del día para jugar al golf, lo que va en detrimento de sus deberes y responsabilidades. Esto es inaceptable”, declaró el director general de la Policía filipina, Raul Bacalzo.
“Esta actitud no casa con nuestro esfuerzo para lograr una transformación genuina del cuerpo”, añadió Bacalzo, quien espera mejorar la seguridad en el país asiático.