El Cairo.- Para evitar que la situación se agrave, el gobierno egipcio ordenó hoy la prohibición de todas las manifestaciones públicas en las ciudades del país que se han multiplicado y en las que se pide la renuncia del presidente Hosni Mubarak.
“No vamos a permitir a nadie que ocasione disturbios, realice reuniones de protestas o manifestaciones”, advirtió un portavoz del Ministerio del Interior. “En caso de incumplimiento se tomarán inmediatamente medidas judiciales y se iniciará acción penal contra los participantes”, agregó el vocero.
Las protestas han sido inspiradas por la “Revolución de los Jazmines” en Túnez que alejó del poder Zine el Abidine Ben Alí, quien llevaba una dictadura de 23 años.
En Egipto rige el estado de excepción desde el asesinato, en 1981, del entonces presidente Anwar al Sadat.