
Según el biólogo y experto en electrónica aplicada, Jorge Gavidia, los parques tecnológicos rurales pueden ser un motor de la economía regional y una estrategia de inclusión social en el ámbito rural. El especialista formuló esta propuesta en el marco del taller "Parques Tecnológicos Rurales para la Inclusión Social", organizado por el Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (CEPLAN).
Durante su exposición, Gavidia presentó un conjunto de elementos de gran potencial para nuestro país, como la megadiversidad biológica en costa, sierra y selva. “Somos el quinto país en el mundo en número de especie de flora, el primero en especies de plantas con propiedades conocidas y utilizados por la población, y el primero en diversidad de peces”. Otro elemento para tomar en cuenta es que se esta perdiendo biodiversidad a nivel mundial, por lo que tendríamos un espacio por ocupar.
A nivel de los mercados internacionales hay demanda de los denominados “biofoods y organic foods”, así como de productos medicinales y saludables que pueden ser útiles para consumidores individuales y diversas industrias. Ya tenemos algunas especies priorizadas en frutas (camu camu, granadilla, aguaje) y en legumbres. “Tenemos productos bandera que deben ser convertidos en estratégicos. No es necesario tener grandes áreas ni grandes mercados. La opción son los micronichos de productos delicatesen, orgánicos, entre otros. Con esto se abren muchos espacios para los pequeños productores, que son mayoría en nuestro país”, acotó.
Posteriormente se refirió a los elementos para constituir un parque tecnológico rural que oriente los esfuerzos de la ciencia, tecnología e innovación según la demanda empresarial. En este participarían universidades, centros de investigación, asociación de productores, empresas y el gobierno que establece las facilidades para las investigaciones. El biólogo peruano propuso priorizar la biotecnología, electrónica, bionanotecnología, foodtech, food pack y tecnologías de información.
A continuación, Gavidia -quien radica en Corea del Sur-, planteó la necesidad de trabajar en tecnologías radicales. “Actualmente se utilizan tecnologías de emisión infrarrojo lejano para el secado y tostado, micropulverizado ultrafino, bionanotecnología y microestructura, biología celular y biotecnología”, anotó.
Parques tecnológicos rurales para la reducción de conflictos
El país debe contar con las plataformas para aplicar estas tecnologías “El tostado con equipo infrarrojo Ad-Hoc permite que se ahorren en el café tiempos de secado y se eleven las propiedades aromáticas en un 30%. Luego del secado se puede lograr un pulverizado ultrafino”, subrayó.
Otro producto con el que todavía hay mucho por hacer es la maca. “Con el maíz morado ya se han descubierto propiedades anticancerígenas”. Obviamente estos productos sirven para el mercado interno e internacional. Asimismo, a partir de estos proyectos se pueden desarrollar Clusters de Bioemprendimiento que benefician a los pequeños agricultores. “Los Parques Tecnológicos Rurales pueden ser útiles para cambiar el rostro de los programas sociales apoyando directamente a las comunidades. La gran empresa puede financiarlos”, refirió.
“Con estos Parques Tecnológicos Rurales se revalorizan los recursos naturales. La biodiversidad puede ser útil para la mejora de las condiciones de vida de nuestros pequeños agricultores del país”, finalizó.
Cabe recordar que Jorge Gavidia es biólogo con mención en Microbiología y Parasitología de La Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Asimismo, es especialista en Electrónica Aplicada a la Biología y Tecnologías Radicales en el procesamiento de material biológico. Investigador Senior de ECO D&S Co., Ltd.
Asimismo es miembro de La Unidad de Transferencia Tecnológica del Departamento de Ciencias Biomédicas de La Universidad Nacional de Kangwon (KNU) en Corea del Sur. Fundador y miembro actual de Network G-BIO e investigador del laboratorio de Genética Evolutiva del Museo de Historia Natural.
Actualmente, es responsable de la transferencia tecnológica del Technopark de Gangwon – Do en la especialidad de tecnología agrícola de Corea del Sur.