
Enjuiciados ante el Poder Judicial, éste dirimió la competencia. La denuncia contra los militares pasó al fuero respectivo; los civiles al común. Tramitada, (Exp. # 52,000-2002.0071 FJMP), fueron absueltos y la ejecutoria es cosa juzgada. Eso no les interesó a las metálicas ONGs, que cabildean en la CIDH, enjuiciando a los Comandos para sacarle dinero al Estado por un testimonio falso.
Así, recurrieron a la justicia supranacional, anexo caviar, dictaminando: “enjuiciar a la Corte Suprema del Perú por resolver la contienda de competencia a favor del Fuero Militar; encausar al Fuero Militar por emitir sentencia absolutoria, debiendo juzgarlos nuevamente”. Eso es castigarlos por triunfar en el rescate de los rehenes, tan inexplicable como la cuadratura del círculo.
Ahora APRODEH dice: “muchos subversivos no son culpables porque les lavaron el cerebro”, infame argumento (cuales nazis en Nuremberg), en revancha por haber derrotado a sus camaradas. Así, es crucial retirarnos del Pacto de San José en materia de terrorismo y narcotráfico, como ya lo hicimos, porque con esa gentuza ideologizada no ganaremos nunca. Pongamos el corazón y en alianza patriótica defendámoslos, ya que sentar a un Chavín de Huántar en el banquillo, es deshonrar al Perú. ¡Eso no se permitirá!
Publicado el 07 de mayo de 2012 en el diario La Razón.