
¿Qué poder tienen las ONG’s verdes, para tener tanta influencia y decisión en los grandes proyectos de inversión y desarrollo de los países como viene sucediendo con el “Proyecto Conga? A veces realmente no tengo respuesta cuando veo que detrás de ellas, están intereses económicos que nada tienen que ver con la conservación del medio ambiente y si con la conservación de sus bolsillos, los que las convierte en ONG’s verdes, pero del billete dólar.
El discurso de las ONG reúne una variopinta alianza de ambientalistas, antiglobalizadores, izquierdistas, indigenistas, revolucionarios y otros que, aprovechando la credulidad del público, han cabalgado sobre un proyecto político de grandes ramificaciones en el ámbito local e internacional, a veces capaz de entrelazarse en nombre de una noble causa ¿el ambiente?, con regímenes despóticos, conculcadores de libertades económicas y políticas.
Investigadores académicos como Jack M. Hollander, “La verdadera crisis ambiental” o Amartya Sen, Premio Nobel de Economía “¿Desarrollo en libertad?”, han planteado que el verdadero enemigo y depredador del ambiente es la pobreza, más claro que eso, nada, y el gran aliado de ésta, los regímenes totalitarios, donde las libertades y la democracia están confiscadas sin rendición de cuentas, facilitando desmanes y ese liberalismo a ultranza, que con la fuerza del dinero compra conciencias y almas. Elimina la pobreza y verás que eliminas el deterioro del medio ambiente, no pienses más, así de simple.