
En Venezuela existe una situación muy seria sobre la frustración, inestabilidad y confusión que genera la política en dicho país.
Asimismo, los beneficiarios de la renta petrolera acordaron ver una salida en conjunto con las fuerzas militares y civiles con una vestimenta “revolucionaria”. La presente problemática es la continuación de la política del afianzamiento del Estado.
Gracias al “gobierno revolucionario”, el Estado no genera cambios significativos. En cambio, se queda en la práctica de descentralización e impulsa la centralización para que todos los poderes sean trasladados a los caudillos.
La sociedad venezolana se encuentra absorbida por la enfermedad controlada por el miedo y la represión bajo el mando de un caudillismo que pone en duda y preocupación a la población venezolana al no saber qué pasará con su futuro.