Banner Tuvivienda
Martes 22 de septiembre 2020   |   Contáctenos
REDES SOCIALES
Sábado 16 de junio 2012

Veneren a sus padres

Por: Sathya Sai Baba
Veneren a sus padres
Foto: Difusion

“El padre es la verdad. Adoren al padre como a Dios”

Los padres tienen que educar a sus hijos como ciudadanos inteligentes y bien dispuestos, capaces de ganar su propio alimento y ayudar a otros que estén en dificultades. Si ellos eluden este deber, han fallado en su culto. Tampoco deberían malcriarlos, permitiéndoles demasiada libertad y complaciendo sus fantasías.

Conozco a muchos padres que aman con exceso a sus hijos y contemplan con aprobación cuando aprenden los malos hábitos del juego y la bebida. No los reprimen cuando pasean por los centros comerciales, molestando e intimidando a los que pasan. No inculcan en las mentes jóvenes la actitud de respeto hacia la propiedad ajena. Como consecuencia, sus hijos terminan sumidos en dificultades y entonces los padres se arrepienten y se recriminan por su imperdonable responsabilidad.

Hay también otra responsabilidad que recae sobre el padre. Debe de llevar la vida de un padre de familia, así como está establecido en las Escrituras, con una conducta recta, para que la imagen de una vida pura y feliz pueda grabarse en la mente joven. Si el padre es un bebedor, un jugador o un violento, no existe ningún libro sobre ética que pueda curar al hijo.

Si veneran hoy a sus padres, sus hijos los venerarán a ustedes más adelante. Porque el presente es el que configura el futuro. Así como fuera configurado a su vez por el pasado.

Las escrituras declaran que la madre y el padre deben ser venerados como divinos y ellos también deben considerar como divinos a sus hijos, alentando en ellos el florecimiento del principio divino. El rostro de la madre es el primer rostro que el niño ve, ma es la primera sílaba que pronuncia y es la última que suspira. La agonía de una madre que pierde  a su hijo es algo inconsolable. Deben recordar que la madre y el padre son divinos y que cada uno es como Dios. Este sagrado ideal es el que deben poner en práctica durante sus vidas. En la India, una de las cosas más sagradas es este respeto por el padre y la madre, los que no sólo han dado su sangre para procrear a los hijos, sino que en muchas ocasiones han dejado de alimentarse ellos para darnos lo que necesitamos. Si respetan a sus padres hoy, recibirán el respeto de sus hijos en el futuro y si quieren gozar de felicidad, bienestar y bienaventuranza, deben ser buenos. Encontrarán en sus hogares imágenes de Dios, colocadas en un lugar especial; sin embargo en cada hogar hay dioses vivientes a quienes los sabios les han pedido que sirvan y muestren devoción: ellos son vuestros padres. Ellos les han dado la vida. A ellos les  deben vuestra salud y felicidad.  Ellos les aman, les sirven, les danto tanto como pueden y a veces más.

Los libros sagrados señalan que deben honrarlos y adorarlos: “Deja que tu madre sea tu Dios, deja que tu padre sea tu Dios”. Así reza la enseñanza. Y en verdad ¿de qué otra manera pueden agradecerles? ¿Qué otra cosa podrían darles a cambio que no sea vuestro Amor y vuestro Servicio?

¡Sean bondadosos, tiernos, dulces con ellos! No sean rudos o groseros. Hagan lo que puedan para hacerlos felices; obedézcanles, porque saben mucho más que ustedes respecto del mundo y sus peligros. Esa es la forma de adorarlos.

La madre es la diosa que nos ha dado esta sangre, este cuerpo, esta individualidad y por ello, merece toda la consideración y adoración, si menospreciamos a la madre, jamás podremos prosperar ni ser buenos en la vida. Pundarik fue un hijo ejemplar que pasaba todo el tiempo sirviendo a sus venerables padres. Cuando estos tenían fiebre u otro malestar, Pundarik los atendía, cuidaba de ellos, tocaba sus pies y hacía todo tipo de servicio para ellos. Hoy en día se suele ver que aunque la madre esté enferma en cama y con fiebre, el hijo se va al cine. Observen el ejemplo de Pundarik, él poseía una fe tan profunda en los mandamientos, respeto de venerar a la madre y al padre, que incluso rehusó servir al Señor Krishna cuando éste apreció ante él para derramar su gracia, porque en esos instantes estaba ocupado en darle masajes a los pies de sus padres. Y no quiso interrumpir este servicio ni por una fracción de segundo, para tocar los Pies del Señor. Su maestro, Tunkaran entró en aquél instante y lo reprendió. Él contestó: ”Mi Dios está aquí, pidiendo que masajee sus pies. Este Dios que ha venido deberá esperar hasta que haya servido a estos dioses. El Dios recién llegado ha asumido ahora esta apariencia, en tanto que ellos han estado conmigo desde el momento en que nací. Siento la presencia divina en ellos, cada día de mi vida y los reconozco como divinos”. El servicio que estaba prestando a sus padres complació tanto a Krishna que se quedó. Dios también podría esperarlos a ustedes.

El impulso que hay dentro del hombre de amar a su madre es la expresión de la naturaleza divina que hay en él. Si no hubiera una chispa divina en el hombre, no podría haber amado nunca. Cuando las raíces del amor en el hombre, se hunden hasta la fuente de lo divino en él, no hay tormenta de sufrimiento que pueda sacudirlo ni quebrantarlo.

Pundarik no era culpable de sacrilegio ya que estaba realmente adorando a Dios en su forma más accesible, la madre.

El sentimiento de gratitud hacia los padres es una virtud básica; la veneración a los padres es  la veneración por el pasado, por las tradiciones, por el gran tesoro de sabiduría que el pasado ha almacenado y preservado. Divulgo este mensaje dando el ejemplo Yo mismo, Mi Vida es Mi Mensaje. He estado enfatizando la exhortación de las Escrituras: “Habla la verdad, actúa rectamente, venera a tu madre como divina, venera a tu padre como divino”. Lo enfatizo no sólo con las palabras sino mucho más con los hechos.

Deben dedicar sus talentos, sus ganancias y su inteligencia al servicio de sus padres y cumplir con sus deberes como progenie. Si fracasan en ello, no merecen la gloria de ser llamados humanos.

“La veneración que ofrecen a los pies de sus padres, es veneración que, puedo asegurarles, llega hasta Mi”.

Sathya Sai Baba

Recopilación de los Mensajes de Sathya Sai Baba. Pág. 313

Participa:
Valorar
Cargando...
COMENTARIOS
0 comentarios
2013 Grupo Generaccion . Todos los derechos reservados    |  
Desarrollo Web: filesluis_63@hotmail.com    |