Banner Tuvivienda
Viernes 24 de mayo 2024   |   Contáctenos
REDES SOCIALES
Jueves 13 de diciembre 2012

La carambola de La Haya [Colombia y Nicaragua]

Por: Diego García Sayán.
La carambola de La Haya [Colombia y Nicaragua]
Foto: Medios.

Parecería que quien ganó más en el litigio entre Colombia y Nicaragua, fueron los pobladores de San Andrés y el archipiélago circundante. No tiene precedentes para los isleños el gran plan de inversión que anunció para ellos la semana pasada el presidente Santos ni tal reorientación de acentos y prioridades para esta zona que habitan apenas 75.000 personas. Todo por las repercusiones del fallo de la Corte Internacional de Justicia de hace un mes.

Esto nos dice mucho sobre cómo tienen tanto que ver con la vida diaria de la gente y la política de los gobiernos las deliberaciones y decisiones de un distante tribunal, en el que se habla en ingles o en francés. De manera directa, o de carambola. En algunos casos, además, el propio origen de un proceso puede estar en asuntos de política interna, como alega Colombia que es la razón por la que Nicaragua llevó este asunto a la Corte hace algunos años.

En nuestras tierras y a lo largo de las últimas dos semanas el proceso entre Perú y Chile en La Haya ha consumido muchas toneladas de papel y tinta y muchas horas de transmisión televisiva, radial y por Internet. Noticias y opiniones por doquier; internacionalistas muy bien documentados entremezclados con comentaristas todo-terreno, convertidos, súbitamente, en sesudos y ubicuos “internacionalistas”. La “equidistancia”, la “línea media”, la “Declaración de Santiago” o la “Convención del Mar” estaban, de pronto, ad nauseam en todos los medios y todos los días en el menú de la gente. Nunca antes en la historia estuvieron los recónditos recovecos de un tribunal internacional tan persistentemente presentes.
¿Qué viene ahora que el tema La Haya pasará a segundo plano en la atención de la gente? Tres fases. La primera es la fundamental: la sentencia a dictarse a mediados del 2013. En esta la gente de cada país no tiene nada que ver ni hacer. Incluso, los propios abogados y agentes de cada Estado (salvo que se presenten hechos sobrevinientes relevantes) que pasan “a la banca”. La preparación de la sentencia es un asunto 100% reservado a los jueces y la secretaría del tribunal.

Luego de concluida la audiencia oral de mañana viernes, en un proceso internamente calendarizado, los jueces se reunirán e intercambiaran criterios preliminares. Gradualmente se irán poniendo “en blanco y negro” las propuestas de cada magistrado para futuras sesiones. Que acabarán dando al presidente y secretario de la Corte los elementos para un primer borrador de sentencia que circulará entre los jueces, quienes finalmente sesionarán para deliberar y votar. Luego se anunciará el día y hora en la que el presidente leerá en sesión pública las partes medulares de la sentencia.

En esta fase lo que se diga o genere como clima de opinión pública en cada país importará poco o nada para la Corte. Pero sí será de relevancia para las dos fases siguientes. La primera, es la que vendrá inmediatamente después del conocimiento de la sentencia. Es obvio que las sensibilidades serán, sin duda, mayores en el país en el que la gente sienta que se ha “perdido” el caso. Así, en el escenario probable en el que la Corte acoja algunos de los planteamientos medulares de la demanda peruana es previsible que ello pueda generar cierto malestar en sectores de la opinión pública chilena. Una prudente distancia de cualquier triunfalismo en el Perú es, en ese terreno, esencial para no echar leña al fuego. Y, por cierto, un manejo responsable del tema en Chile valorando la relevancia para la paz y estabilidad futura de la importancia de un arreglo definitivo del único tema limítrofe pendiente.

Vendrá después la fase de procesamiento de los efectos de la sentencia a mediano y largo plazo que puede empezar casi de inmediato dependiendo de las condiciones políticas. Pasados los nubarrones debería haber condiciones excelentes para los dos pueblos hacia el mediano y largo plazo. Cualitativamente distintas –y superiores– a aquellas que han vertebrado una relación tan llena de complejidades desconfianzas y distancias. Los liderazgos en cada país –no sólo los gubernamentales– serán sometidos a una prueba de fuego para asegurar que así sea y que la gente sea la que gane (Con información del diario La República).

Participa:
Valorar
Cargando...
COMENTARIOS
0 comentarios
2018 Grupo Generaccion . Todos los derechos reservados    |  
Desarrollo Web: Luis A. Canaza Alfaro    |    
Editor de fotografía: Cesar Augusto Revilla Chihuan