
Nos quedamos con la ilusión y el buen toque de los muchachos de la Sub 20, que al igualar 1-1 con Chile en su partido final en el Sudamericano de Argentina, perdieron la opción de clasificar al Mundial de Turquía y se quedaron (y nos dejaron) con los crespos hechos. En una cosa están de acuerdo la prensa y los hinchas. Los chicos tienen futuro y en la cancha demostraron que tienen capacidad para llegar lejos. Tal vez la mayoría de delanteros o volantes de llegada, como Yordy Reyna, “Orejas” Flores, Benavente, Deza y el mismo Andy Polo, les falte fortaleza física para enfrentar defensas duras y de marca pegajosa, lo que podría explicar los puntos no ganados en el Sudamericano.
Pero todo esto queda para el recuerdo y lo cierto es que los mundiales de fútbol nos siguen cerrando las puertas. Había ilusión, esperanza, hasta el último partido en Mendoza, pero el empate con Chile nos dejó fuera del mundial de Turquía, donde clasificaron Colombia (12 puntos),Paraguay (10), Uruguay (9) y Chile (7). Perú se quedó con 5 y Ecuador con 0. Y lo que debe hacerse, en la medida de sus posibilidades, es darles cabida, a estos jóvenes jugadores, en sus respectivos clubes, porque, repito, calidad y agallas han demostrado a plenitud.
Y vuelven los mayores con Markarián en Trinidad Tobago…
Y la selección mayor acaba de ponerse las pilas con el profesor Markarián a la cabeza, para enfrentar el primer amistoso con miras a la preparación para el partido contra el rival de siempre, Chile, que debe jugarse en Lima el 22 de marzo, por las Eliminatorias Brasil 2014. Como se recuerda el seleccionado peruano necesita un triunfo para seguir con vida y pretensiones. De local, en la primera rueda, Chile nos ganó en su casa con patético 4-2. Y el equipo de Markarián debe seguir adiestrándose con fulgor para el siguiente partido contra Ecuador que en la primera rueda nos ganó 2.0 en Quito, debe jugarse, siempre en Lima, el 7 de junio. Si ganamos estos dos partidos subiremos en la tabla, donde ahora estamos penúltimos con solo 8 unidades, contra 12 de Chile y 17 de los ecuatorianos.
Como Markarián ha resultado un excelente mago vendiendo ilusiones, aquí nos tiene penando, ahora con el cuento que Trinidad Tobago es un rival excelente para nuestras pretensiones, cuando todos sabemos que en esas islas, que fueron colonizadas por los ingleses, y que solo viven del petróleo que extraen del mar, el fútbol no es de primera, tal como lo constaté cuando debí viajar, en 1993, por un Pentagonal que jugó Perú, en ese tiempo preparándose para las Eliminatorias del Mundial USA 94. La gira, en general, fue un desastre y con el brasileño Pepe de entrenador, ganamos un solo punto, debiendo puntualizar que entonces se jugaba por grupos y Perú enfrentó a Argentina, Paraguay y Colombia. Yo no le tengo, ahora, ninguna opción clasificatoria a Markarián. Ojala me equivoque… Hasta la próxima.