
Carecemos de seriedad política. Hablar de políticos causa discordia, calor que acaba con la paciencia y el mundo. La falta de respeto que practica diariamente la población es resultado del mal ejemplo dado por los gobernantes de todo nivel y padres de la Patria como magistrados y defensores y policías. El mal ejemplo o la mala enseñanza dejada por las corruptas personas de instituciones tutelares, Gobierno, legislación, justicia, seguridad, trabajo, hace que el ciudadano adopte actitudes indeseables que imita y corrompe.
O contrariamente, trata de salir por sus propios medios, como lo hizo el pequeño empresario. Esto hay que decirlo siempre. Porque los peruanos tienen derecho a educarse. Y como no hay educación (carísima), empezando de la primera educación, que es el hogar, la prensa debe orientar y educar. Aunque hoy defenestra la más de las veces, e induce al ciudadano al voto de las preferencias del empresario, estos gordos panzones que se atribuyen el éxito del crecimiento económico, según el Mandatario, que hasta hace poco fuera una esperanza para el país insurgente. ¿Fracasaste, o no la ves, ¿Dónde está tu preparación? Acusado de entreguista y opaco, se le observa falso y falto de valor, carente de principios, y como un hombre que ha traicionado ideales. No es querido por los gordos panzones que prefieren aprismo, por ejemplo. Tampoco, por la complicada fauna de caviares, ultras y terroristas. Menos por los militares, maestros y fonavistas en cola de cobranza, ellos están de cualquier cosa y sus hijos de mendigos.
Ollanta dice: “Estos creen que el éxito económico se debe a los panzones”. Y ríe, cargando niños para la foto. El pueblo lo escucha en silencio, pero no ve obras significativas. No dices nada. Muy caros tus servicios, comanche, luz, agua, teléfonos, alimentos, casa, colegios, dice la calle. Plata para los empresarios, no para militares ni maestros. Así, no ganamos. Castillada mendrugos y prefiere pagar la deuda externa por adelantado al FMI. ¿Y si Chile pierde en La Haya, estaremos preparados? ¿Los panzones le abrirán puertas como entonces? Aquí los restaurantes están llenos. Somos un país de cocineros. El mundo come rico Perú. Y Gastón, también.
Y tenemos una cultura milenaria con cholos felices que, si no son, se hacen. Eso es lo bueno de estos climas tropicales que nos descolocan. Sino, pregúntenles a los chilenos “raspaollas”. Mientras el Papa renuncia en gesto de rotundo desprendimiento de poder, y por necesidad de unir bandos católicos en disputa callejera, acá, tres años antes de las elecciones, tenemos candidatos anticipados con tenedor y cuchillo listos para la toma del poder. ¡Qué ubre tan cargada la del Estado! Ni duermen con tan jugoso botín. Puro engaño. Llegarán para saciarse y servir a los gordos panzones que usan al Estado como mayordomo y a políticos, para sus negocios.
Se la llevan toda. Te presto plata y me llevo tus años. ¿Casita, no? Endéudate, cholito. ¿Qué otra diversión distraerá al pueblo fuera de la tía Susy? Ya, Ollanta, rompe la piñata y redistribuye la riqueza para producir más. ¡Qué cojones!
Nota publicada en larazon.pe