
Juzgando por los tiempos en los cuales vivimos y la gravedad de los hechos que nos afectan, y que nos afectarán por varias generaciones, los venezolanos de hoy día no pareciera que estamos hechos con la programación que el país requiere de sus ciudadanos. Eso por decir lo menos.
Se habla mucho del pueblo de Bolívar, del orgullo que debemos sentir de ser hijos de Libertadores de naciones. Hoy día se nos pretende dar lecciones de patriotismo, pero desde la insolencia que supone la dominación extranjera contra la cual lucharon nuestros héroes patrios.
¿De qué estamos hechos los venezolanos? Por lo que observamos a diario, no de mucho, por lo menos en términos cualitativos. Da tristeza, vergüenza reconocerlo, en especial cuando ya no se puede tapar el sol con un dedo, cuando ya es inocultable que el país está siendo gobernado por una potencia extranjera pero además con la ayuda de venezolanos que han decido traicionar a su país, a su gentilicio.
No estamos hechos de mucho si consideramos que los venezolanos mismos asisten a una rebatiña ideada para cual narcótico, adormecerlos y hacerlos olvidar sus realidades, sus responsabilidades.
De qué podemos estar hechos si cuando se nos antoja no votamos y botamos la oportunidad de probarnos como ciudadanos ¿Estaremos hechos de algo trascendente cuando pareciera no importarnos el estado en que se encuentra el país ni los peligros que se corren a manos de fanáticos que no actúan sino con los intereses de quien nos gobierna desde afuera en mente?
Venezuela está asistiendo a una época bochornosa en la que sus hijos le han dado la espalda, la han desconocido. Los venezolanos al parecer no hemos querido a nuestro país como se merece, no lo hemos honrado apropiadamente. Venezuela para los venezolanos sólo ha sido un seno grande de donde alimentarse sin importar que se haya desnutrido material y espiritualmente.
¿De qué estaremos hechos los venezolanos que pareciera no movernos, importarnos saber que nuestro Presidente, adorado por unos y adversado por otros, pero Presidente de Venezuela al fin, esté secuestrado por un gobierno extranjero? Además con la anuencia de los que recibirán el testigo para seguir intentando "gobernarnos" desde la inconstitucionalidad.
Esperemos que de ese material con el cual nos construyeron como venezolanos algún día pronto, germine la luz que nos una y nos salve de quienes han elegido destruirnos como nación. Así como de aquellos que participando de la rebatiña han decidido mirar de lado deshonrando su propia herencia, a su familia y su país, sólo por salvaguardar sus intereses personales.
Qué pena con mi país, pensó que nos había hecho bien, con amor patrio, con responsabilidad ciudadana, con la grandeza de quienes nos fundaron, con nuestros valores que alguna vez fueron faro de luz para la región y tantos pueblos oprimidos.
Venezuela no merece hijos tan mal hechos, como aquellos que ordenan maltratar y reprimir a los estudiantes venezolanos, en salvaguarda de la embajada de su amo extranjero y aceptando de rodillas sus órdenes.