
A veces te llaman con un tenue silbido o una señal con el dedo índice de la mano, aunque las más de las veces te abordan sin discreción cuando pasas por su “zona de influencia” y te proponen tener sexo a cambio de dinero. Son las prostitutas en Lima intentando ganarse la vida al precio que fuere necesario.
En realidad, aunque no las vemos normalmente por las calles de la capital, hay determinadas zonas “rosas” donde se les puede distinguir por su vestimenta o comportamiento furtivo. Ellas saben que a veces ocurren sorpresivos operativos de la policía contra los hostales que fomentan la prostitución o suelen recibir agresión física cuando se les captura.
Las prostitutas en esta capital no solo son peruanas. También las hay colombianas, brasileñas y en menor escala, de otros países, incluyendo europeas
Si midiéramos el índice de prostitución de un país por la "visibilidad" de estas meretrices en calles y parques de la ciudad, tal vez Lima estaría entre las capitales del mundo con el más bajo índice en el comercio sexual, pero todos sabemos que esto no es así ni soñando.
Al contrario, según un informe del Centro de la Mujer Peruana que auspicia la estadounidense Fundación Ford, existe muy poca información sobre la situación de la prostitución en Lima (léase también en todo el país) pero se conoce que la misma ha tenido un significativo incremento en los
últimos años.
La mayor invasión de propuestas indebidas para un "acompañamiento de placer" proviene desde el Internet, con mensajes repentinos y acosadores, tales como "Maribel llegó a Lima y quiere conocerte" y a continuación aparece la fotografía animada de una hermosa chica, semidesnuda, guiñándote con lujuria un ojo desde su sediento lecho de placeres.
También se venden públicamente a través de algunos medios de comunicación, con anuncios dominicales que no dejan dudas del ofrecimiento, como PAGO BIEN y cuando lees, son solicitudes para que chicas bellas acompañen caballeros ¿A dónde los acompañarán? o señoritas de buena presencia sirvan para dar masajes a hombres ¿Para masajear hace falta que sean bien hermosas?.
Otra forma de incentivar públicamente la sexualidad es la proliferación del desnudo en las páginas de los diarios y en los programas de la televisión, lo que tonifica bastante el ambiente y nos hace ver que vivimos inmersos en una doble moral, pese a que se diga lo contrario.
Probablemente sean las prostitutas las menos amorales de toda esta barahúnda incontrolable e incontenible de orgasmicidad, pues ellas son las únicas que no se cubren ni engañan para mostrar lo que son en realidad,
Parece que en nuestro país no está permitido a las músicos o cantantes (excepto a las cantantes folklóricas) presentarse a actuar en público correctamente vestidas. Siempre lo hacen con la menor cantidad posible de prendas y con los senos henchidos de silicona.
Seguramente esto forma parte de alguna cláusula del contratos de trabajo o una disposición verbal y encubierta.
Todo este auge desmesurado del cuerpo femenino posibilita no solo un clímax de lujuria que favorece el abuso sexual a la mujer, sino también la sodomía y la prostitución en general, incluyendo la tendencia cada vez mayor al abuso sexual en menores de edad.
En realidad, aunque no las vemos, las prostitutas aparecen en muchísimos prostíbulos clandestinos (de vez en vez la policía clausura algunos hostales y viviendas rentadas como para mantener las apariencias, aunque poco después lo vuelven a abrir)
Como dijo un amigo mío, en realidad, las mujeres que venden su cuerpo no necesitan exhibirse, como en Indonesia, a través de cristales, porque los que quieren verlas en Lima, saben perfectamente dónde encontrarlas.
Esa es la situación de 10 mil mujeres en la capital que viven casi todas una doble vida. En promedio, ganan unos 100 soles al día. El 30% de ellas puede obtener con suerte más de mil soles al mes, según el informe de la Universidad Cayetano Heredia.
No por gusto se ha fomentando un turismo sexual. Las nuestras aparecen entre las más baratas del mundo.