
Fue en un infame bus interprovincial, y a medianoche, que lo oímos mencionar por primera vez. Cubríamos la ruta Chimbote-Lima, entre bostezos propios y ronquidos ajenos, cuando un compañero suyo en el Deportivo Pesquero nos dijo con seguridad matemática: "acaba de llegar un crack al equipo, se llama Claudio Pizarro".
El episodio corresponde a 1996, año en el que un convenio con la academia Cantolao le permitió al Pesquero incorporar a un chibolo casi de colegio que parecía ser una promesa.
¿Pizarro?, ¿Claudio? ¿No es el mismo que había jugado en la Sub 17? Exactamente, ese era. Nadie le había tomado la placa, sin embargo, porque en aquel sudamericano juvenil organizado por el Perú el ex alumno del Liceo Naval nunca pudo pisar el área contraria: lógico, si no lo pusieron no de 9 sino de 6.
"Lo mejor que tiene es la pegada", comentaba frente a varios colegas Francesco Manassero, dueño de la 10 en el cuadro que hacía de local en el viejo Manuel Gómez Arellanos. El futuro presidente de la agremiación, durante aquella madrugada de conversa suya y puchos nuestros (se podía fumar si abrías un poquito la ventana) nos anticipó que el flaco que acababa de llegar de Lima la iba a romper ni bien Roberto Challe le diera una oportunidad, ya iban a ver.
¿Soñaría siquiera Claudio con el futuro de novela que le esperaba? Presumimos que no, habrá sido difícil en el precario alojamiento porteño que le tocó al comienzo: colchón al piso, sábanas austeras y almohada enclenque.
Han pasado 17 años. El único latino que lo supera hoy en materia de goles marcados en competiciones europeas, Champions League, Copa UEFA y UEFA Europa League, es Lionel Messi (56 del argentino contra 49 del peruano) y eso equivale a haberse ganado un lugar en el mismo Reino de los Cielos.
¿Le rezamos en esta Semana Santa a Pizarro? Puede ser, porque no está lejos el bendito partido contra Ecuador y porque fue justamente ante Ecuador que marcó Claudio su primer gol con la blanquirroja: victoria de 2 por 1 en Guayaquil, donde nunca antes y nunca después ganó una Selección Peruana. ¿La fecha de aquello? 17 de febrero de 1999, pocos meses antes de su desembarco europeo.
Cuanta razón tenías Manassero, Pizarro acaba de marcar, por primera vez, 4 goles en un sólo partido en Alemania y su alucinante récord de 164 goles en la Bundesliga comienza a pedir permiso para imponerse en el decisivo partido contra los ecuatorianos. Chau Francesco, me bajo en la esquina.