
España, Italia e Inglaterra han sido, hasta ahora, las grandes decepciones.
Brasil 2014 ha resultado ser el mejor Mundial que me ha tocado vivir. Ha tenido todo, emoción, drama, bailes, récords, golpes, mordiscos y goles a granel. Gracias a Dios por el fútbol y gracias por este mundial de locos que ojalá no se terminara nunca.
España, Italia e Inglaterra han sido, hasta ahora, las grandes decepciones. La campeona del mundo fue goleada sin piedad por una bien aceitada Naranja Mecánica en su primer partido y luego Chile (la verdadera Roja), les dio una clase de cómo se juega al fútbol, San Casillas se cayó del altar y nada pudo hacer. Tiempo de cambios para los últimos campeones.
El mago, Andrea Pirlo y el loquito de Balotelli no pudieron mantener a Italia en el mundial y la Azzurra se va por la puerta de atrás, igual que los ingleses que hicieron el peor mundial de su historia, aunque Wayne Rooney hizo su primer gol en un mundial. A los europeos no se les da este lado del charco.
Pero los suramericanos también sufren, solo Colombia ha jugado maravillosamente, haciendo goles y bailando. Brasil, Argentina y Uruguay la han pasado mal, los charrúas más que nadie porque ahora se quedan sin su estrella, Luis "mordiscos" Suárez, por clavarle el diente a un defensor italiano. Un mundial de locos, ya lo ven. Pero también un mundial maravilloso donde hemos visto cómo las estrellas han dado la cara por sus selecciones, Messi y Neymar acaparan toda la atención, la única decepción es Cristiano Ronaldo.
También hemos visto cómo jugadores como el colombiano James Rodríguez empiezan acaparar miradas y cómo el alemán Klose empató a Ronaldo (el gordo) como el máximo goleador de una copa del mundo. El fútbol es maravilloso y por cierto vaya un abrazo a aquellos que creen que por ver el Mundial no nos preocupa el país.
Nota publicada en eluniversal.com