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REDES SOCIALES
Lunes 30 de marzo 2015

No puede haber diversificación productiva sin educación integral de calidad

Por: César Sánchez Olivencia (*)
No puede haber diversificación productiva sin educación integral de calidad
Foto: tecnologia-en-educacion-04.wikispaces.com

 

La extraña relación niño inteligente-adulto estúpido parece tener vigencia. Uno de los graves problemas de la educación en el Perú es que el proceso de enseñanza- aprendizaje en las escuelas no genera una cultura emprendedora. La causa es que a pesar de los conceptos de “Constructivismo” y de “Rutas del aprendizaje”, el sistema educativo demuestra una relación de intensa dependencia profesor-alumno en la metodología del “día a día” para procesar el conocimiento. Los programas de formación docente aún son deficientes. Se enseña la TIC por la TIC y punto aparte. Se ignora la innovación, la creatividad e imaginación. Ni hablar de competencias y competitividad. Solo son buenos deseos.

En la mayoría de escuelas no se prioriza la educación de calidad, orientada a preparar a los futuros profesionales con alto nivel de productividad. El concepto de mejorar la educación para aumentar la productividad solo figura en los pomposos planes estratégicos y en los discursos oficiales de las autoridades del ministerio de Educación. Los programas estratégicos para formar alumnos de “alto rendimiento”, previo acuerdo con el sector productivo no forman parte de las estrategias educativas. Los gobiernos han pasado por el estado pero el estado no ha pasado por los gobiernos. Todo sigue casi igual que en el siglo pasado en materia de educación para la productividad.

Después de todo esto: ¿Piensa usted que la educación peruana es de buena calidad?... ¿Regular?... ¿Mala?... ¿Pésima? Sin exagerar, diremos que está en una profunda crisis de oportunidades a causa de la desigualdad y su carácter excluyente. Esto afecta a millones de peruanos que carecen de apoyo para realizar estudios de calidad. Se podría afirmar alegremente que contamos con Beca 18 y los Colegios de Alto Rendimiento. Solo es una gota de agua en el océano. No alcanza ni al 5% de la población estudiantil.

Es muy difícil que los estudiantes de los niveles socioeconómicos C, D y E (el 91%) puedan acceder a una educación de nivel A1. No hay cupo para ellos a menos que sus padres dispongan de mucho dinero. La productividad podrá mejorar si el acceso a la educación de calidad mejora en el Perú. Es un sueño acceder a Stanford, y que Fulana de Tal cuente con un Ph.D. de Harvard university. El problema es que la educación peruana está en crisis. La causa directa es la inacción de los gobiernos y la solución es la Reforma de la Educación. Estas son las cartas sobre la mesa.

Si el Perú como Proyecto no inicia una carrera para ganar la competencia de la diversificación de la productividad a través de la educación en la presente década, la amenaza de la crisis global puede echar por tierra los ideales del desarrollo que hemos soñado ´por mucho tiempo. Si no lo hacemos con decisión, millones de peruanos perderíamos la oportunidad de alcanzar un mejor nivel de vida. Este es el desafío al que debe responder el gobierno peruano. El Estado nunca afrontó el reto de educar para diversificar la productividad.

La memoria revela las palabras del exministro de Economía Luis Miguel Castilla: “El gobierno implementará políticas educativas y de capacitación para elevar la productividad, así como diversas medidas para mejorar el ambiente de negocios y el acceso al mercado”. Señaló que para elevar la productividad se requería más innovación y creatividad en el país. Una verdad que los gobiernos no se atrevieron a afrontar con valentía en el pasado. Pero solo fueron palabras que se las llevó el viento.

En El capital en el siglo XXI, Piketty, analiza las calificaciones profesionales, la tecnología, la formación educativa y las desigualdades de los diferentes grupos sociales: “En la práctica, la oferta de calificaciones depende en particular del estado del sistema educativo: cuántas personas pudieron tener acceso a tal o cual carrera, qué calidad tiene esa formación educativa, en qué medida esta fue completada con experiencias profesionales adecuadas, etc. En cuanto a la demanda de calificaciones, depende -sobre todo- del estado de las tecnologías disponibles para producir los bienes y servicios consumidos en la sociedad considerada.”

Existen áreas claves para el desarrollo del país que el Estado durante muchas décadas, no ha sabido aprovechar. Una de ellas es la educación para diversificar la productividad. La economía exportadora de materias primas, puso al Perú en una trampa histórica. La caída del PBI de China ha traído abajo la economía como si fuera un castillo de naipes. De nada valieron los consejos prácticos de Francis Fukuyama, o los consejos teóricos de Thomas Piketty. La burocracia se limitó a esperar la explosión de la bomba.

Hace dos años, este analista escribió lo siguiente: “Esto es crucial porque nuestro crecimiento depende en gran parte de las exportaciones mineras a China. Es una amenaza que se podría convertir en oportunidad si se aprovecha el poco tiempo que resta -antes que venga la crisis- para diversificar la producción nacional, con valor agregado.” No se hizo nada en educación para la productividad y ahora buscamos una brújula con la lámpara de Diógenes. ¿Es posible?

(*) Miembro de la Red Iberoamericana de Docentes y de la Red Peruana de Divulgadores Científicos.

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