
El especialista internacional en biotecnología y bioseguridad del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Ph.D. Pedro Rocha, estima que un porcentaje importante de las semillas importadas por el país podrían no llegar a los agricultores peruanos si se acogen interpretaciones extremas a algunas de las disposiciones de la actual Ley de Moratoria y si no se consideran mecanismos que permitan establecer umbrales a la presencia accidental de Organismos Vivos Modificados (OVM) en los cargamentos.
El artículo 4 de la Ley Nº 29811 establece que “Todo material genético que ingrese al territorio nacional, salvo lo exceptuado en el artículo 3 de la Ley, debe acreditar su condición de no ser organismo vivo modificado (OVM). De comprobarse que el material analizado es OVM, la Autoridad Nacional Competente procede a su decomiso y destrucción y a la aplicación de la sanción correspondiente”.
“La interpretación absoluta de este artículo de la ley impediría el ingreso al país de contenedores de semillas con presencia involuntaria de OVM. Además, podrían destruirse cargamentos completos y acarrear sanciones económicas, conducentes a potenciales pérdidas económicas y de oportunidad”, explicó el Dr. Rocha.
En ese sentido, el científico indicó que la dinámica del mercado mundial no permite garantizar la presencia cero de OVM en los cargamentos de semillas a los países, situación que puede llevar a que las empresas comercializadoras dejen de exportar semillas al Perú. En el ámbito mundial, esta situación es objeto de discusión y, para sobrepasarla de manera práctica, se ha propuesto considerar umbrales para la presencia adventicia de OVM en cargamentos de semillas.
Análisis de modelamiento económico realizados por la Universidad de Missouri que consideran diversos umbrales (5% y 0.1%, entre otros) han mostrado incrementos en los costos de producción que van de decenas de millones a miles de millones de dólares, respectivamente, lo cual representaría un aumento importante en los precios, lo que afectaría al consumidor final.
IMPORTANTES AVANCES
Una Ley de Moratoria es positiva cuando un país dedica el tiempo de vigencia de la misma para fortalecer sus marcos regulatorios, capacitar a su recurso humano, realizar ejercicios de comunicación, y hacer ensayos o estudios relacionados, afirmó el Dr. Pedro Rocha.
Destacó que un avance importante ocurrido desde la aplicación de la Ley de Moratoria en Perú ha sido, entre otros, el establecimiento de la línea de base de la diversidad genética de cultivos de interés como algodón y maíz (trabajo realizado entre los años 2013 y 2016), papa, tomate y quinua (2014-2016), ají, peces ornamentales y trucha (2015-2017), papaya, fríjol y cacao (2016-2018) y yuca, alfalfa y calabaza (2017-2019). “Con ello, las autoridades nacionales tienen mayor precisión relacionada con la información sobre la biodiversidad del Perú y de este modo, gracias al conocimiento generado, se contribuye a la utilización racional de esa agrobiodiversidad, más aún, considero que el uso de estos recursos garantiza su conservación”, comentó Rocha.
Como hemos visto, la moratoria con una actitud proactiva basada en el rigor del conocimiento científico genera resultados de importancia y utilidad. En contraste, una moratoria con posturas e interpretaciones extremas aumenta el riesgo para el sector agrícola y sus beneficiarios, representado en un potencial desabastecimiento de semillas y de granos, entre otros.