Miércoles 18 de julio 2018   |   Contáctenos
REDES SOCIALES
Miércoles 22 de noviembre 2017

La izquierda democrática ganó en Chile

Por: Gustavo Saberbein, PhD.
La izquierda democrática ganó en Chile
Foto: Difusión


Gustavo Saberbein Chevalier, autor de estas líneas

Chile sorprende al mundo. El resultado de los comicios llevados a cabo el pasado domingo 19 de noviembre deja mal paradas a las encuestadoras de mayor prestigio en el país de la Estrella Solitaria. En efecto, contrariando sus conservadores vaticinios, la izquierda democrática chilena reunida obtuvo el 55% y ganó de esta forma la primera vuelta de la justa electoral. La derecha consiguió tan solo el 44% de los votos.

El resultado de las urnas es inapelable. El diario EL Mercurio de Chile tuvo que reconocer que el centro izquierdo había derrotado al centro derecha con 11 puntos porcentuales de ventaja. Admitió que el resultado electoral obtenido por el candidato de Chile Vamos, el empresario y expresidente Sebastian Piñera (2010-2014), se había desinflado y que, al contrario de lo que señalaban las encuestas, no obtuvo el 44% esperado: tan solo un 37%. Y que la primera vuelta asimismo había catapultado a la candidata del Frente Amplio, la nueva centro izquierda chilena, Beatriz Sánchez; ya que, sorprendiendo a todos, ella obtuvo 12 puntos porcentuales más de lo que las encuestadoras indicaban: 20% en lugar de 8%.

Así las cosas, el camino queda allanado para que el domingo 17 de diciembre próximo Sebastián Piñera mida fuerzas con el candidato que ocupó el segundo lugar: el oficialista Alejandro Guillier, quien se ganó ese derecho al obtener 23% de los votos. Un escenario que no había sido previsto por el candidato empresario que ya ha sido inquilino de La Moneda. Tal como sabemos, Alejandro Guillier es un periodista chileno de 67 años y senador defensor de ideas progresistas que representa la coalición política que actualmente gobierna Chile.

La reciente votación en Chile desmiente a todos los que dentro de Chile y a nivel internacional habían planteado que los 17 años de dictadura pinochetista habían transformado el alma de los chilenos. Y que los chilenos son mayoritariamente seres individualistas; amantes del consumismo que ofrece el mercado libre y abierto al mundo, con poco apego a la justicia social y todo lo que implica esta noble aspiración a nivel de una sociedad.  Los resultados electorales del pasado domingo 19 de noviembre se encargaron, evidentemente, de enrostrárselos.

En realidad, sostengo en esta tribuna, que, si bien es cierto que la gran mayoría de chilenos desea un pedazo más de la torta compuesta por los ingresos y la riqueza de su país a fin de adquirir más bienes y servicios, elevar su nivel de vida y aspirar a una vejez digna, los chilenos han llegado a la conclusión de que tal posibilidad no va a surgir de un gobierno de la derecha tradicional o el de una nueva derecha nostálgica del pinochetismo y más radical. Está claro que los chilenos, en su mayoría, antes de votar, llegaron a la conclusión que construir una sociedad más justa, eficiente y libre solo sería posible con un gobierno progresista, de izquierda democrática.  

Vale decir, de un candidato que provenga de las canteras de la izquierda democrática tradicional. O de un representante de una nueva izquierda democrática que aspira a niveles mayores de justicia social y que no ha sufrido en carne propia, por la simple razón de pertenecer a otra generación, los embates de la ignominiosa dictadura de Augusto Pinochet; entre ellos, los ex líderes del movimiento estudiantil chileno, que tanto dieron que hablar cuando en el pasado reciente salieron al frente para entablar la lucha en pro de una educación pública gratuita y de buena calidad; que esté a la altura de las expectativas, tal como ellos señalaron, de un país como Chile.

Así, pues, La izquierda democrática no ha muerto en Chile. Sostener lo contrario va en contra de los datos de la realidad política que nos muestra los resultados de las recientes elecciones en Chile. El representante del amplio espectro de la izquierda democrática chilena, Alejandro Guillier, tiene grandes posibilidades de convertirse en el hombre que se ceñirá la banda presidencial durante el periodo presidencial comprendido entre el 11 de marzo de 2018 y el 11 de marzo de 2022. Claro, si muestra arte y destreza al convocar al conjunto de la izquierda democrática y convencer al electorado independiente que gobernará en favor de todos los chilenos en aras de lograr un alto crecimiento económico con justicia social.  

 

Participa:
Valorar
Cargando...
COMENTARIOS
0 comentarios
2013 Grupo Generaccion . Todos los derechos reservados    |  
Desarrollo Web: filesluis_63@hotmail.com    |