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REDES SOCIALES
Sábado 24 de septiembre 2022

La tarea de los recicladores: una labor en favor de la sostenibilidad

Por: Francisco Huanacune
La tarea de los recicladores: una labor en favor de la sostenibilidad
Foto: Diversas fuentes


En una carta abierta de la asociación Zumbaillo que ha llegado hasta mí vía las redes sociales dice en su segundo párrafo: «Somos hombres y mujeres que recolectamos objetos que a otros no les sirven y botan a las calles». Lo suficiente para que en estos tiempos que reclaman para sí el estatus de transición llame, digo yo, a más de uno la atención. 

Máxime, si de acuerdo a los datos proporcionados por esta asociación de recolectores, la actividad involucra a varios cientos de miles de familias, nada menos que a unas 500 mil. Alrededor, sostiene, de dos millones de personas que realizan acciones cotidianas de recolección de aquellos objetos que para quienes los han puesto en la vía pública, a disposición de quien desee llevarlos consigo, han concluido ya su ciclo de vida útil. 

Por ello, me causó sorpresa y hasta descorazonamiento leer enseguida que estos hombres y mujeres, que van en busca de lo supuestamente inservible, son objeto de vejación, humillación y agresión física por parte de las fuerzas del orden a nivel local, el serenazgo, que «en algunas oportunidades (actuaría) por orden escrita del Concejo Municipal». A todas luces, un contrasentido.

Un verdadero despropósito, algo que hay que corregir. Trocando una relación basada en la animosidad al encuentro de estas personas que se autoemplean, por una que consiste en reivindicar la labor desplegada día a día por estos recolectores de objetos que, gracias a la atenta y advertida mirada de ellos, están lejos de ser lo que sus dueños creían que eran: objetos meramente inutilizables. 

Lo sostengo, pues me cuesta creer que alguien pueda decir con sus hechos que estas personas que recorren las calles de las ciudades del Perú, en busca de aquello que les permitirá llevar algo para los suyos, no amplían la vida útil de los objetos que recolectan. Los triciclos, no pocas veces repletos de diverso tipo de objetos, dirigiéndose hacia los lugares de acopio, no hay que ponerlo en duda un solo instante, son la prueba fehaciente de este hecho mayor en favor de la reutilización y el reciclaje en el Perú.

Mesas, sillas, lavadoras, planchas, colchones, sofás, ollas, cubiertos, ropa, botellas de plástico, libros, madera, cajas de maderas, ordenadores, estanterías, balones de gas y muchísimos más objetos encuentran su lugar en esas carretas de tres ruedas que tambaleándose se dirigen hacia los lugares donde se les pondrá a punto para ampliar su ciclo de vida y ser reutilizados. O para, luego de ser sometidos a un proceso de transformación, iniciar en la forma de un objeto diferente un nuevo ciclo de existencia; es decir, ser reciclados. 

He ahí la contribución de estos cientos de miles de familias que es importante reivindicar. Situando su acción en el lugar legítimo que le corresponde en estos tiempos que se reclaman de la transición hacia un mundo sostenible. El esfuerzo por la vida desplegado a nivel planetario que encuentra en la Reducción del consumo de lo que atenta contra la sostenibilidad de la vida, al igual que en la Reutilización y el Reciclaje de lo usado, los canales por excelencia para garantizar su viabilidad. 

La labor desplegada por estos miles de recolectores está lejos pues de pertenecer al pasado. Tiene una existencia legitimada en el presente, pues existe además una normativa que así lo señala, la Ley Nº 29419, el texto que regula la actividad de los recicladores en el Perú. Pero sobre todo, son actores de ese futuro sostenible que todos visionamos. La vanguardia de lo que se puede hacer en nombre de ese mundo que también deseamos inclusivo y más justo a fin de que sea humanamente viable.


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