Londres-La Santa Sede, y el mismísimo Papa, no tienen un buen concepto de la ex modelo, cantante y ahora primera dama de Francia, Carla Bruni.
Según informó hoy el diario británico The Telegrapah, el Vaticano le envió semanas atrás una carta a Nicolás Sarkozy precisándole que su esposa “no era bienvenida” a una reunión entre Benedicto XVI y el mandatario galo.
Al parecer, el Pontífice estaba muy preocupado por el revuelo que se montaría en la visita de la primera dama, quien siempre atrae a múltiples fotógrafos, aparte de molestarle especialmente las fotografías en las que ha posado incluso desnuda, durante su carrera como modelo.
Tras varias consultas diplomáticas el mensaje surgió efecto pues la reunión entre ambos personajes, que se realizó la semana pasada y en la que se habló de la deportación de gitanos, Bruni fue la gran ausente.