El presidente de la República, Alan García Pérez, se mostró indignado que personas del mismo sexo hayan sido golpeadas en la plaza de Armas tras una protesta pacífica en el marco del Día de San Valentín, ocurrido el último sábado, informó la Agencia Andina.
“Si bien están prohibidas las marchas y concentraciones en el Damero de Pizarro, la presencia de personas de cualquier opción sexual que hagan demostraciones de afecto no puede entenderse como una conducta escandalosa o reñida con la ley”, dijo el jefe de Estado.
Por su parte, el Movimiento Homosexual de Lima (MHOL), denunció que la policía comenzó a desalojarlos cuando un grupo de 15 personas se besaban y abrazaban en la escalinata de la Catedral de Lima. Después vendrían los golpes.
En la víspera, el mandatario afirmó que sólo le queda morir por las obras que realizó en su segundo Gobierno, el cual borró en algo su desastroza gestión de 1985-1990.