“Amenazar a un hombre mientras sostenía a un niño pequeño en sus brazos es despreciable”, descargó un efectivo policial momentos después de recoger la impresión de un comerciante que vio como uno de los dos delincuentes que intentó robar su negocio apuntó con un arma a su propia hija de 15 meses de edad. Sucedió en Inglaterra.
Los hombres también amenazaron a la esposa del tendero, que estaba de pie detrás del mostrador. Las víctimas resultaron ilesas, a pesar de que nunca olvidarán el evento traumático.
“La única gracia salvadora es que ella va a ser demasiado joven para recordar esto. Sin embargo, sus padres no tendrán tanta suerte, se han dejado una huella indeleble en ellos", cerró la policía.