Beijing.- El calentamiento global ha hecho de China un país de extremos fenómenos. Si hasta hace unos meses sufría la peor sequía en medio siglo, ahora soporta las lluvias torrenciales más fuertes de la última década.
Las autoridades informaron que el agua de las inundaciones ha dejado, hasta el momento, 175 muertos y más de 36 millones de damnificados, la mayoría en la cuenca del río Yangtsé.
Además, de acuerdo a las cifras oficiales, las pérdidas económicas han alcanzado los 35,000 millones de yuanes (US$ 5,410 millones) y el costo de subsidios ha llegado a los 165 millones de yuanes (US$ 25 millones).
En total, son 13 las provincias y 510 los distritos afectados por las inundaciones que han dejado sin hogar a 1,64 millones de pobladores.