Cuando todo marchaba sobre ruedas en la ceremonia de investidura del flamante presidente de la República Bolivariana de Venezuela, un espontaneo irrumpió repentinamente en el estrado desde el que Nicolás maduro se dirigía a los diputados de la Asamblea Nacional, los invitados internacionales y el pueblo venezolano.
El espontaneo, un hombre que portaba una camisa color rojo y un pantalón negro, una vestimenta que hacía pensar que se trataba de un militante próximo al presidente Maduro logró llegar hasta la tribuna de la Asamblea Nacional de Venezuela y le arranchó el micrófono al presidente, que se vio obligado a interrumpir su discurso durante varios minutos.
“Nicolás, me llamo Henry...» gritó el individuo una vez que tuvo el micrófono en sus manos; un hecho que dejó perplejos a los jefes de Estado y de Gobierno de 17 países y a miembros de las más de 60 delegaciones que se dieron cita en la Asamblea Nacional, al igual que los diputados, que presenciaron el incidente.
Poco después, Nicolás Maduro señaló que se trataba de un “compañero” chavista, añadiendo que “cualquier ciudadano tiene que entender que este es un evento que tiene sus reglas y tienen que ser respetadas”, señalando que “después conversaremos con este muchacho” y que “lo que ha hecho está mal hecho”.