
Estados Unidos abandonó la Conferencia de Desarme el martes para protestar contra Venezuela asumiendo la presidencia rotativa del foro patrocinado por los Estados Unidos, como lo hizo hace un año cuando Siria asumió la presidencia.
"Tenemos que tratar de hacer lo que podamos para evitar que este tipo de estados presidan los organismos internacionales", dijo a los reporteros Robert Wood, embajador de desarme de Estados Unidos, después de abandonar la sesión en Ginebra.
"Un representante de Juan Guaidó, el presidente interino, debería estar en este cuerpo, debería estar sentado en esa silla en este momento... El antiguo régimen de Maduro en esencia está muerto, simplemente no quiere entenderlo".
Maduro mantiene el control sobre las instituciones estatales de Venezuela, considera a Guaidó un títere de Washington y culpa a las sanciones de los Estados Unidos por una crisis económica hiperinflacionaria y una crisis humanitaria.