En el norte de España, los trabajos para la exhumación en una fosa común de la Guerra Civil (1936-1939) han descubierto la existencia de unos 60 cuerpos, todos en un estado deteriorado.
Los restos fueron encontrados en el monte de La Pedraja, provincia de Burgos, y serán clasificados, numerados e introducidos cada uno en una caja para posteriormente ser trasladados a unos laboratorios donde se intentará su identificación.
Por otro lado, la asociación de los familiares de las víctimas, está analizando la posibilidad de que todos sean enterrados en un panteón conjunto si es que no se identifican a todas las personas.